jueves, 25 de octubre de 2012

¿De qué tienes miedo?

Las vistas desde mi casa me abruman. No, no me refiero a las típicas vistas. Me refiero a las que sólo en determinados momentos de la noche, cuando las farolas se apagan y la Luna se esconde, se pueden disfrutar. Y no mirando hacia abajo, sino hacia arriba.

¿A quién no le sobrecoge tamaña inmensidad? Somos incapaces de hacernos una miserable idea de lo insignificantes que somos, hasta que levantamos la mirada más de lo que estamos acostumbrados y nos dejamos llevar por la oscuridad. A las personas en general nos asusta lo desconocido, lo inalcanzable, pero desde el privilegiado balcón que es nuestro planeta el Universo es absorbente. No me extraña en absoluto el afán por salir allí fuera que parecemos haber cultivado en nuestros genes, más bien me entristece que, cada vez más, la gente no se atreva o se haya olvidado de hacerse las preguntas que nos mantienen a flote, nos hacen mejorar y consiguen empujarnos hacia adelante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario